Hay perfumes de Zara que gustan, otros que cumplen y algunos que, de repente, generan algo distinto. 909 A Fragrance By Zara pertenece claramente a este último grupo. No es el típico lanzamiento que te cruzas en tienda, lo pruebas sin pensar y sigues tu camino. De hecho, ni siquiera es fácil encontrarlo físicamente. Y quizá por eso, cuando lo pruebas, la sensación es todavía más potente.
Lo primero que sorprende es que no huele a Zara tal y como muchos la tenemos en la cabeza. Aquí no hay frescor fácil ni dulzor evidente. Desde el inicio se nota un perfume trabajado, serio, con una intención clara. Ciprés, mirto e higo abren con un punto verde y seco, muy limpio, casi elegante sin esfuerzo. No busca gustar a todo el mundo, y eso ya juega a su favor.
A los pocos minutos aparece lo que realmente engancha. El sándalo y el vetiver entran con una textura cremosa, muy realista, acompañados por el amyris, que le da ese punto amaderado suave, casi envolvente. No es una madera sintética ni plana. Huele a madera de verdad, con profundidad, con capas. Incluso aparece un matiz ligeramente ahumado, muy sutil, que hace que el perfume gane carácter sin volverse pesado.
El fondo es donde termina de convencer. Haba tonka, almizcle y cedro dejan una estela cálida, elegante, persistente, de esas que se quedan en la piel y van apareciendo a lo largo del día. No grita, no empalaga, no cansa. Simplemente acompaña. Y ahí es donde muchos coinciden: huele a perfume caro. Mucho más caro de lo que es.Ç
Un perfume que bien podría ser uno nicho
No es casualidad que quienes lo han probado lo comparen con fragancias de nicho, incluso con referencias como Super Cedar de Byredo. No porque sea una copia, sino por esa sensación de madera limpia, natural y bien construida. De hecho, hay quien lo prefiere precisamente porque tiene más matices, más juego entre lo seco y lo cremoso, más vida.

Otro punto clave es su duración y proyección. Funciona. Se nota en piel, los demás lo perciben y no desaparece al rato. Es de esos perfumes que te pones por la mañana y, sin darte cuenta, vuelve a aparecer cuando te mueves o cuando alguien se acerca y te dice que hueles bien. Eso, en un perfume de menos de 30 euros, no es tan habitual.
¿Para quién es? Aunque es un perfume unisex, tira claramente hacia un perfil más amaderado y elegante, tradicionalmente asociado a lo masculino. Aun así, si te gustan los perfumes con carácter, sin azúcar ni notas fáciles, encaja perfectamente también en mujeres acostumbradas a llevar fragancias más intensas o diferentes. Es una fragancia firma en potencia, de esas que te representan sin necesidad de cambiar cada día.
El único pero que se repite es el atomizador, con pulverizaciones algo cortas. Un detalle menor frente a todo lo demás. El diseño, por cierto, acompaña bastante bien el concepto: botella sencilla, tapón de madera y referencias claras a la Roland TR-909, la mítica caja de ritmos que marcó el inicio del house y el techno. Y curiosamente, el perfume consigue eso mismo: ritmo, personalidad y una identidad muy marcada.
Por 29,95 euros, 909 A Fragrance By Zara es, sin exagerar, uno de los perfumes más redondos que ha lanzado la marca en los últimos años. No es hype vacío. No es moda pasajera. Es uno de esos aciertos que te hacen pensar que Zara, cuando quiere, juega en otra liga.

Si te gustan las maderas, el sándalo cremoso, el cedro realista y los perfumes con alma, este merece mucho la pena. Incluso a ciegas. Y eso no se dice tan a la ligera. Pero lo peor de todo, y lo dejamos para el final, es que por el momento parece que es complicado encontrarlo en tienda y en la web o app siempre aparece agotado. Entonces, hay que tener paciencia, apuntarse a su «lista de espera» y comprarlo en cuanto te avisen. ¡No te arrepentirás!
