El cambio de hora de octubre de 2026 ya está aquí. Esta misma madrugada, cuando pasemos del sábado 24 al domingo 25 de octubre, tendremos que retrasar los relojes una hora para dar la bienvenida al horario de invierno. Una modificación que, aunque se repite todos los años, todavía genera dudas sobre cuándo hay que cambiar la hora exactamente y cómo afectará a nuestras rutinas.
A las 03:00 de la madrugada volverán a ser las 02:00, lo que significa que este domingo tendrá 25 horas en lugar de las 24 habituales. En Canarias, el cambio se realizará a las 02:00, cuando los relojes volverán a marcar la 01:00. La buena noticia es que podremos dormir una hora más, aunque también tendremos que acostumbrarnos a que anochezca bastante antes.
Y es precisamente esta última consecuencia la que menos gusta a muchas personas. Después de meses disfrutando de tardes largas y de luz natural hasta última hora, el horario de invierno supone volver a esas jornadas en las que parece hacerse de noche nada más terminar de trabajar. Pero ¿por qué seguimos cambiando la hora si hace años que Europa planteó eliminar esta práctica?
Cuándo cambia la hora en octubre de 2026
El cambio al horario de invierno se producirá el domingo 25 de octubre de 2026, durante la madrugada del sábado al domingo. Como establece el calendario oficial, a las tres de la madrugada los relojes deberán retrasarse sesenta minutos.
Esto significa que quienes tengan que levantarse temprano el domingo podrán disfrutar de una hora adicional de descanso, siempre que sus obligaciones y horarios de sueño se lo permitan.
En cualquier caso, no será necesario modificar manualmente todos los dispositivos. Los teléfonos móviles, ordenadores y relojes inteligentes configurados para actualizar automáticamente la zona horaria realizarán el cambio por sí solos. Sin embargo, los relojes tradicionales, algunos electrodomésticos y otros dispositivos deberán ajustarse manualmente.
Con este cambio diremos adiós al horario de verano y recuperaremos el horario de invierno, que se mantendrá hasta el domingo 28 de marzo de 2027, cuando volveremos a adelantar los relojes una hora.
A qué hora amanecerá y anochecerá a partir del domingo
Una de las consecuencias más evidentes del cambio de hora será que amanecerá y anochecerá aproximadamente una hora antes según el reloj. Esto se notará especialmente por las tardes, cuando la oscuridad llegará mucho más pronto de lo que estamos acostumbrados.
Por ejemplo, en Madrid, el domingo 25 de octubre el sol saldrá aproximadamente a las 07:37 de la mañana y se pondrá alrededor de las 18:19. En otras zonas de España, especialmente en el este peninsular y Baleares, el atardecer llegará incluso antes. En Menorca, por ejemplo, se producirá alrededor de las 17:50.
En cambio, en Galicia y otras zonas del oeste peninsular el sol se pondrá algo más tarde. Por eso, aunque todos retrasaremos el reloj una hora, no veremos amanecer ni anochecer exactamente a la misma hora.
Conviene recordar, además, que el cambio horario no modifica las horas reales de luz solar. Los días seguirán acortándose progresivamente hasta el solsticio de invierno, en diciembre, debido a la inclinación del eje terrestre y al movimiento de la Tierra alrededor del Sol.
Por mucho que se mantuviera el horario de verano durante todo el año, los días de invierno seguirían siendo más cortos. Lo que cambiaría sería la distribución de esas horas de luz según nuestros relojes.
¿Por qué seguimos cambiando la hora si Europa quería eliminarlo?
El debate sobre la eliminación del cambio de hora lleva años sobre la mesa. En 2018, la Comisión Europea organizó una consulta pública en la que aproximadamente el 84 % de los participantes se mostró partidario de acabar con los cambios estacionales.
A raíz de aquellos resultados, se presentó una propuesta para suprimir esta práctica. Posteriormente, en marzo de 2019, el Parlamento Europeo respaldó la posibilidad de poner fin a los cambios de hora a partir de 2021.
Sin embargo, aquella fecha llegó sin que se hubiera alcanzado un acuerdo definitivo. Los Estados miembros debían coordinarse para evitar diferencias horarias que pudieran complicar las comunicaciones, los transportes y el funcionamiento del mercado interior.
La propuesta continúa sin aprobarse definitivamente y el Consejo de la Unión Europea todavía no ha adoptado una posición que permita cerrar el proceso legislativo.
Por tanto, en octubre de 2026 seguimos cambiando la hora, y no existe por ahora una fecha definitiva para abandonar esta práctica.
Cómo afecta el horario de invierno al sueño y al organismo
Aunque retrasar el reloj una hora pueda parecer un cambio pequeño, nuestro organismo necesita adaptarse a los nuevos horarios.
Los ritmos circadianos, responsables de regular funciones como el sueño y la vigilia, están muy relacionados con la exposición a la luz natural. Por eso, modificar de golpe la hora a la que nos levantamos, comemos o nos acostamos puede provocar cierto desajuste durante los primeros días.
Algunas personas experimentan somnolencia, cansancio, irritabilidad o dificultades para concentrarse. Otras, en cambio, apenas notan diferencias e incluso agradecen disponer de una hora adicional de descanso durante la noche del cambio.
La reducción de luz natural por las tardes también puede influir en el estado de ánimo, especialmente en quienes son más sensibles a los cambios estacionales.
Para facilitar la adaptación conviene mantener horarios regulares, aprovechar la luz natural durante la mañana, realizar algo de ejercicio y evitar alterar demasiado las rutinas de descanso.
Para qué sirve realmente el horario de invierno
Tradicionalmente, los cambios de hora se han relacionado con el aprovechamiento de la luz solar y el ahorro energético. La intención era adaptar mejor las actividades humanas a las horas de claridad y reducir determinadas necesidades de iluminación artificial.
Sin embargo, el ahorro energético asociado a estos cambios es actualmente objeto de debate, ya que depende de factores como los hábitos de consumo, el clima, los sistemas de iluminación y el uso de calefacción o aire acondicionado.
Con el horario de invierno, el amanecer se adelanta una hora según el reloj, lo que permite disponer de más luz natural durante las primeras horas de la jornada. La contrapartida es que también oscurece antes por la tarde.
De ahí que siga existiendo un debate entre quienes prefieren disfrutar de más claridad por las mañanas y quienes consideran más beneficioso disponer de tardes luminosas durante una mayor parte del año.
Lo que está claro es que, al menos por ahora, tendremos que seguir adaptándonos a estos cambios dos veces al año.
Así que esta noche, antes de acostarte, recuerda que cuando el reloj marque las tres de la madrugada volverán a ser las dos. Ganaremos una hora, pero a partir del domingo también empezaremos a notar que las tardes se hacen mucho más cortas.
